La fuerza de los jóvenes
El otro día en la oficina me cruce por el pasillo de la oficina a un chaval joven, al que todo el mundo saludaba con mucho cariño. Pregunté quien era y me dijeron que es un rapero muy conocido en Madagascar que se llama Randrianarivony Narcis, mas conocido como Name Six.

Name Six, Joven Embajador de UNICEF (© UNICEF Madagascar/2007)
Hace poco ha sido elegido Joven Embajador de UNICEF, el primero en toda la historia de nuestra organización. Tiene apenas 16 años y es una de las personas más conocidas entre los jóvenes de Madagascar.
Me cuentan las actividades en las que está participando y me quedo impresionada de su dedicación pero sobre todo de su sensatez, a pesar de su juventud, de compaginar sus estudios con la música y su apoyo a UNICEF. Prioridad numero uno: Estudios. Buen comienzo.
Cuenta que quedó impresionado de los chicos de la calle en Antananarivo, y que decidió escribir varias canciones sobre este tema, y sobre los derechos de los jóvenes. A partir de ahí comenzó su compromiso con UNICEF y a ayudar a difundir entre los jóvenes de Madagascar sus derechos y obligaciones.
En la mayoría de países, los adolescentes son ignorados en las políticas sociales, educativas y sociales. Sin embargo en Madagascar, donde hay más de 4 millones de adolescentes, el Gobierno está poniendo en marcha importantes incitativas para desarrollar en los jóvenes valores como la cooperación, el compromiso, la iniciativa y la creatividad a través del deporte, las actividades extraescolares y la participación como ciudadanos.
Name Six afirma que los jóvenes deberían tener voz en los problemas que les afectan y que deberían participar en las estructuras de la sociedad, teniendo la oportunidad de asumir sus responsabilidades.
En esta línea, este fin de semana, Name Six ha participado en el lanzamiento de una nueva iniciativa: Club de Jóvenes Reporteros (Junior Reporters Club) emprendida por el Ministerio de Telecomunicaciones, Correos y Comunicación con el apoyo de UNICEF, mediante la cual 150 jóvenes de entre 13 y 18 años de 8 regiones de Madagascar tras recibir una formación básica en periodismo y emisiones radiofónicas, tendrán sus propios programas de radio en emisoras locales, para sensibilizar a jóvenes como ellos sobre asuntos que les preocupan, e informar a los niños y jóvenes sobre sus derechos y obligaciones.

Club de Jóvenes Reporteros (© UNICEF Madagascar/2007)
Me maravilla cómo se van integrando a los adolescentes en las políticas sociales y cómo comienzan a participar activamente en los asuntos que les conciernen y la ilusión de estos jóvenes por cambiar sus sociedades y encontrar soluciones a sus problemas.
Me impresiona el impacto de los mensajes lanzados por jóvenes a otros jóvenes, como es el caso de Name Six.
Y me enorgullece que UNICEF nombre a embajadores como Name Six porque si en algunos casos necesitamos que los Embajadores sean testigos, y nos ayuden a trasladar a todos aquellos que les quedan lejos problemas como el SIDA, las guerras o del hambre, también necesitamos que los ídolos de la juventud se comprometan en la lucha por los derechos de los niños y jóvenes y que transmitan a jóvenes como ellos mensajes de compromiso que difícilmente llegan si es un adulto quien los envía.
Y si no, que se lo pregunten a los mas de 2000 jóvenes que a principios de verano atestaban el Estadio de Cidadela en Luanda (Angola), en la apertura del Afrobasket 2007, escuchando a Pau Gasol hablar de la prevención del VIH-SIDA.
Durante las ultimas dos semanas, en Madagascar se ha producido el mayor evento deportivo de los últimos años: Los “Juegos de las Islas” (Les Jeux des Iles) de la región del Océano Indico. Una especie de Juegos Olímpicos regionales, que se celebran cada 4 años, esta vez en Antananarivo, donde compiten deportistas de Madagascar, Comores, Sheychelles, Reunión, Mauricio y Mayotte.

Hace poco UNICEF puso en marcha una campaña para alertar sobre este tema, sobre todo dirigido a los turistas y extranjeros que muchas veces hacen en países como este lo que jamás se les ocurriría hacer en su propio país.
Madagascar es la cuarta isla más grande del mundo, así que las distancias son enormes. Las zonas más afectadas por los ciclones se encuentran al Norte, a unos 500 km de la capital. Para llegar allí, cogimos una avioneta hasta un aeropuerto en el Norte, en un pueblecito que se llama Antsohihy, y de ahí un helicóptero hasta los pueblos más afectados, para llevar los víveres, pues no hay manera de llegar de otra manera, ya que no existen carreteras, y los pocos caminos que unían los pueblos mas aislados, han desaparecido tras las fuertes lluvias.
Cuando llegamos a Antosohihy nos llevan al Hotel que hace las veces de base de operaciones de UNICEF, pues la oficina es minúscula y no cabemos todos. El equipo de coordinación de la emergencia despliega ordenadores y mapas y empieza a planificar cada minuto de los próximos 10 días, tiempo en el que dura la última distribución de víveres afectados por los ciclones, y que se apoyara con un helicóptero para acceder a las zonas mas inaccesibles. Es imprescindible tener bien atado hasta el último detalle, porque tiene que salir todo a la perfección. El alquiler de un helicóptero es caro, y hay que amortizarlo al máximo.
Como Madagascar es tan grande, continuamente se han ido descubriendo nuevas comunidades afectadas por las inundaciones y donde hasta el momento no ha llegado la ayuda. Ahí es donde se va a distribuir los víveres de primera necesidad (Alimentos, mantas, y kits de higiene como jabón, cubos, etc).



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